(3/1/5; 22h32)
Lo por ti siento creció conmigo, razón por la cual hoy en día es la preposición en la frase de mi existencia. No conozco más de ti que la imagen que me creo, y he de confesarte que estoy muy satisfecha con mi creatividad. Es esa imagen lo que me mueve y conmueve, lo que me impulsa, alimenta, emociona, alivia, conforta, preocupa… en fin, es por esa imagen que soy. Esta unión ha marcado ya más de la mitad de mi tiempo de estadía en este planeta. Porque sí, porque es cierto, porque algo nos une y ha de unirnos para siempre.
Aún cuando yo para ti no sea más que esa voz desesperada que un día escuchaste, esos ojos ansiosos que un día miraste, uno más entre los mil agradecimientos que recibirás hasta la eternidad. Aún cuando no me recuerdes, te has pasado la vida (MI vida) rescatándome de todos los abismos posibles, regalándome lo mejor que he recibido: inspiración. ¿Existe la palabra «muso»?. Si no existe, ya la invento. Tú eres definitivamente el mío. Mejor no, es demasiado cursi. Tú eres más. Talvez, lo seas simplemente todo.
Si existe algún Everest con lo que una persona puede llegar a significar para otra, he de felicitarte porque has coronado el mío. Nunca lo sabrás. Y si algún día ocurre que lo sepas, no me comprenderás… nadie lo ha hecho, nadie lo hace, ni siquiera yo. No es amor, porque según lo que de él dicen, ese se puede acabar… no es tampoco pasión, ni obsesión, ni devoción, ni emoción… probablemente sea la mixtura descontrolada de todo ello.
Eso a lo que llaman experiencia de la vida aún no me ha logrado traer al universo de lo tangible… cada vez me aferro más a ti… aunque pensándolo bien, tú lo eres… REAL… TANGIBLE… humano. Algo en mí me sigue implorando para que no asesine a esta ilusión. ¿Más mío de lo que ya eres? Quién sabe…
Mittwoch, 6. Juni 2007
Abonnieren
Kommentare zum Post (Atom)
Keine Kommentare:
Kommentar veröffentlichen